¿Qué es un ataque del 51%?

En las redes de criptomonedas es común ver intentos de ataques por parte de los ciberdelincuentes. Existe una gran variedad de ramas a la hora de explicar los golpes a la red. Por eso hoy te contaremos qué es un ataque del 51%.

Los ataques del 51% o también conocidos como ataques mayoritarios ocurren como consecuencia de una mala distribución de la tasa de hash. Esto lleva a la posibilidad de que una sola entidad sea capaz de adueñarse de más del 50% del hashing power.

¿Cuándo se produce un ataque del 51%?

Cuando un usuario o un grupo de ellos logra controlar más de la mitad (50%) del poder computacional de la red llega el momento en que se produce un ataque mayoritario. Esto se debe a que llegados a este punto el ciberdelincuente dispone de la capacidad de cálculo de la mayoría de mineros. Además logra alcanzar la mayoría de las votaciones en la plataforma. Todos estos sucesos afectan de forma negativa a la red alterando su funcionamiento por un período de tiempo.

Este tipo de ataques no es algo moderno. Hace muchos años ya se escuchaba hablar de una fracción del concepto en Bitcoin. Esto se debía a que por el año 2014 una empresa llamada Ghash.IO llegó a tener en su poder casi el 50% del total de la potencia de minado. Esta empresa ya no se encuentra vigente, pero fue la primera que se acercó a la idea de este ataque.

¿Cómo funciona este ataque?

Un ataque del 51% es un ataque potencial a una red blockchain en el que una entidad única provoca una alteración en la red. En el caso de ser llevado a cabo, este ataque tendrá la suficiente potencia de minado como para modificar o excluir de forma intencionada el orden de las transacciones.

No solo puede alterarlas sino que también puede revertir las transacciones que haya realizado mientras haya mantenido el control de la red creando así un segundo ataque llamado “ataque de doble gasto“.

Si el ataque llega a cobrar fuerza suficiente también puede permitir al atacante impedir que algunas o incluso todas las transacciones sean confirmadas y con esto evitar que los mineros minen, causando así un ambiente de “monopolio de minado“.

Aunque este ataque da un gran poder al atacante no puede revertir las transacciones de otros usuarios ni evitar que las transacciones sean creadas y transmitidas a la red.

Llevar a cabo un ataque del 51% no es relativamente complicado. Para ello se necesitan dos factores, el primero es tener un nodo minero y el segundo tener una participación mayoritaria en la red blockchain objetivo.

Esto es bastante fácil porque si la red blockchain es pequeña puede costar unos pocos miles de dólares obtener una mayor participación, sin embargo, si la red es mucho mayor puede llegar a costar millones de dólares.

Hoy en día existen miles de ataques posibles hacia las blockchains, no obstante, también existen formas de detectarlos y evitarlos.

¿Qué consecuencias causaría?

Una vez el ciberdelincuente se ha hecho con todo el poder de la red cuenta con una amplia gama de opciones. A continuación veremos las consecuencias de un ataque mayoritario.

Si el atacante gana podría realizar operaciones como modificar la cantidad de monedas generadas por cada bloque. También podría enviar monedas que no le pertenecen o incluso crearlas de la nada. Esto sin contar la facilidad que obtendría para generar otro tipo de ataques.

A pesar de todos los daños que podrían causar a la red no debemos preocuparnos. Después de años estudiando los escenarios que crearían los ataques mayoritarios Gavin Andresen llegó a la conclusión de que defender la red de estos ataques es fácil.

El atacante estaría obligado a contar con una potencia de Hash y en el caso de la red de Bitcoin, con BTC antiguos. Contando con que el tiempo que duraría el ataque sería muy poco y con que el atacante se quedaría sin monedas antiguas de forma rápida se entiende que no llegaría lejos. Tendría que incluir en el ataque las transacciones de otros usuarios o ser rechazado por su cadena.