¿Qué es una ICO?

que es y como funciona una ico
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¿Qué es una ICO?

Hace años que entramos en la era digital. Los humanos decidieron centrar toda su atención en digitalizar todos los procesos. Desde pedir comida online, comprar, e incluso rentar apartamentos, pasamos a facilitar todos los procesos a través de un ordenador. Era inevitable llegar al punto de que digitalizáramos el dinero. La llegada de las criptomonedas era inminente y Bitcoin fue tan solo el primer paso en un sinfín de proyectos. 

Con la llegada del resto de proyectos aparecieron las ICO (Oferta Inicial de Criptomonedas). Las ICO se tratan de una nueva forma de financiación empresarial basada en la tecnología de la cadena de bloques. Con este método, muchos proyectos consiguen obtener financiación de forma rápida y sencilla. Sin embargo, las ICO no se tratan solo de financiación y en este artículo entenderás por qué.

¿Cómo surgieron las ICO?

Como hemos mencionado anteriormente, tras el nacimiento de Bitcoin han surgido numerosas criptomonedas y proyectos hasta el punto que es muy difícil calcular un número exacto. 

Por lo general, entre los años 2009 y 2014, la emisión de criptomonedas se basaba en un algoritmo. Este algoritmo podía o bien ser Proof of Work (PoW) o Proof of Stake (PoS). Debido a que Bitcoin se basaba en el algoritmo PoW y era la moneda más antigua, la mayoría de proyectos adoptaron este funcionamiento. Las criptomonedas que se basaban en estos algoritmos contaban con un funcionamiento donde ninguna entidad central emite las monedas, sino que se minan. 

Este sistema comenzó a cambiar de forma gradual a partir del año 2013. En este momento empezaron a aparecer nuevas iniciativas, entre ellas, la opción de que los promotores y desarrolladores de los proyectos podían minar las criptomonedas en privado antes del lanzamiento. Esta era una forma de financiarse y a estas monedas se les llamó monedas pre minadas.

En estos casos lo que hacían los desarrolladores era guardar una parte de las monedas para posteriormente venderlas. Cuando la moneda cotizaba, los desarrolladores recuperaban la inversión inicial y además, en la mayoría de casos, sacaban provecho de ello. En un principio, este modelo fue bastante criticado por la comunidad cripto, puesto que se basaba en una posición de desventaja total. Un año más tarde, Ethereum minó la moneda por adelantado. La explicación era que el proyecto no sería puesto en funcionamiento hasta pasado por lo menos un año. Las monedas fueron pre minadas, pero, esta vez, no se guardaron, sino que se vendieron por adelantado. De este modo se financió el trabajo posterior.

Los desarrolladores de Ethereum no fueron los últimos en vender monedas pre minadas. En ese momento nacieron las primeras ICO de criptomonedas. Gracias a ello, el equipo de desarrollo de Ethereum consiguió recaudar cerca de 19 millones de dólares en bitcoins.

En ese año los proyectos cambiaron de un modelo basado en competencia, a proyectos basados en un modelo donde los desarrolladores y promotores vendían las monedas que habían minado de forma ventajosa por adelantado, sin que nadie pudiera hacerles la competencia.

El Boom de Icomanía

En el año 2015 comenzó lo que muchos llamaron Icomanía. Esto pasó a raíz de que Ethereum hiciera público su software, de la mano de contratos inteligentes.

Tras la aparición de los Smart Contracts de Ethereum, o de las colored coin sobre Bitcoin, crear nuevas criptomonedas se convirtió en algo sumamente sencillo. Ambos permitían desarrollar nuevas criptomonedas y proyectos sobre las blockchains ya existentes. En otras palabras, se podían crear nuevas criptomonedas sobre cadenas de bloque como Bitcoin o Ethereum. 

Este mecanismo hizo que no fuera necesario crear todas las partes que conforman una criptomoneda desde cero. Además, permitía que alguien emitiese todos los millones de criptomonedas que quisiera en un segundo. Todo este proceso sin necesidad de desarrollar una cadena de bloques nueva y solo con algunos clics. Esto hizo que en pocos años aparecieran cientos de ICOs en el mundo cripto.

¿Cómo funciona una ICO?

Cómo hemos mencionado anteriormente, cualquier desarrollador podía crear una criptomoneda y por ende, una ICO. Para ello solo es necesario emitir una cantidad exacta de tokens y posteriormente poner todos o una parte de ellos a la venta.

Es muy frecuente que algunas ICOs cuenten con unos mínimos y máximos de recaudación. Cuando hay un mínimo y este no se alcanza en la ICO, se devuelve a los inversores el dinero recaudado. Cuando existe un mínimo, siempre se refleja en el contrato inteligente del proyecto en forma de código. Por otro lado, si la ICO es exitosa, el dinero debería destinarse al desarrollo del proyecto y los inversionistas deberán esperar que la ejecución de este sea positiva y de beneficios. Si todo va bien, lo normal es que eso atraiga a nuevos inversores interesados en comprar dichos tokens. Mayormente, se basa en un modelo de oferta y demanda.

Cabe destacar que cuando las ICOs se basan en el mecanismo de consenso de prueba de participación (PoS) pueden ofrecer pequeño porcentaje de criptomoneda a los inversores que sean propietarios de forma periódica.

¿Cómo se lanza una ICO?

Lanzar una ICO es cada vez más sencillo y en este apartado veremos cómo. Lo primero es ponernos en el lugar de un desarrollador que tiene una idea que podía ser muy exitosa. A pesar de que dicha idea es increíble y puede resolver muchas necesidades, necesitamos mucho dinero para desarrollarla. 

La solución para ello es buscar financiación y una forma fácil de hacerlo es a través de la cadena de bloques. A continuación veremos unos pasos básicos para lograrlo:

  • Lo primero que debemos hacer es crear un Whitepaper donde expliquemos de forma detallada cómo funcionará nuestro proyecto y qué ofrece exactamente. El whitepaper tiene que ser capaz de captar la atención y el interés de otros inversores. 
  • El siguiente paso es formar un equipo que nos ayude a desarrollar el proyecto.
  • Posteriormente creamos un prototipo.
  • No es del todo necesario, pero si ayudaría el desarrollo de una página web explicativa.
  • Promocionamos el proyecto lo máximo posible y programamos un smart contract que se encargue de la gestión del token. Lo más factible sería emplear un token ERC-20 que facilite la integración del mismo en los exchanges

El último paso sería inaugurar la ICO donde venderemos los tokens basándonos en determinadas condiciones que hemos definido previamente.